miércoles, 14 de noviembre de 2007

Dios retoño

Soy un hombre temeroso de Dios. Se que esta allí, creando sus cosas, poniéndonos en frente de situaciones, probándonos. Desconfío mucho de El, realmente le tengo miedo. La gente creyente, no sabe realmente en manos de quien estamos, y somos muy pocos los que hemos podido comprobar de que, además de este Dios, tenemos buena suerte.Dios cambio mi vida una mañana. Salía yo de mi trabajo, debía hacer varias cosas antes de volver. La primera, retirar dinero de un cajero automático. Estuve haciendo la fila unos minutos, puesto que había dos señoras dentro. Las señoras leían completamente cada pantalla, y si el cajero les daba algún recibo, también lo acercaban a sus ojos y lo leían. Mientras espero y trato de no putear, escucho, involuntariamente, un saxo tocando “As Time Goes By”. No recuerdo bien quien es el autor, pero estoy seguro que estará revolcándose en su tumba. La canción tiene un color tan meloso que no entiendo como no se ahoga el cieguito que la esta tocando. Las señoras salen, finalmente, entro, cuarenta segundos después, salgo. Otro record mas en pos de que la sociedad no espere. Debo ser rápido, me dirijo primero a la librería, debo comprar papel para la compu. Esta a 4 cuadras, tienen buen precio y la morocha que atiende es muy simpática. Cuando estoy llegando, vuelvo a escuchar una melodía metálica. “As time goes By”. Me pregunto cuales son las posibilidades de que dos ciegos estén tocando la misma canción!. Miro hacia donde creo que viene el sonido. La puta, es el ciego de nuevo. Ahí esta, con su camisa amarillo pastel y su chaleco gris. El estuche abierto en el suelo, y tres boludos mirándolo tocar. Imposible. Debo estar un poco mas tarado que lo normal. Desestimo mis pensamientos. Entro a la librería. Dos minutos después, salgo con una resma de hojas y la promesa de la morocha de salir algún día. Miente. El ciego esta ahora tocando “singing in the rain”. Sospecho que en base a un análisis de mercadeo, el ciego entiende que aquí le darán mas monedas que a 4 cuadras. Camino rápidamente, vuelvo mis pasos, debo conseguir una buena camisa para la fiesta del viernes y de paso, comer algo. Voy acercándome de nuevo a la cuadra del cajero. No puede ser. Vuelvo a escuchar esa canción. Miro. El puto ciego. La camisa amarilla, el chaleco gris. Tocando la misma canción. Me es imposible no pensar. El tiempo se detiene. Que mierda pasa. No me cabe duda de que hay algo que estoy viendo que esta mal. Un error. Estoy siendo testigo de algo que nadie mas ve. Otra vez. Solo puedo pensar en algo. Dios. Esto es obra de Dios. Pero no hay ninguna enseñanza aquí. No podría relacionar ninguna lección de vida con la repetición de un ciego mal vestido destrozando canciones. Es un error. Un error! Sigo caminando. Me alejo rápidamente. Trato de no pensar en voz alta. Vuelvo al trabajo y juro nunca mas contar a nadie lo que vi. Pero dentro mío siguen las cascadas de especulaciones. Estamos a merced de un ser que comete errores. Entiendo los miles de milagros que basan las creencias de las personas. Putos errores! Y nadie que los reconozca. Ni siquiera El! Seremos un rebaño de un Dios en época escolar? Un mundo ensayo? Una vez que Dios se perfeccione y no se equivoque mas, podrá tener su mundo real? Será ese el cielo prometido?Empecé a ser un hombre temeroso de Dios. Se equivoca y no lo lamenta. No se disculpa. Solo espera que nosotros le encontremos la explicación. Milagro si es bueno, castigo si es malo. Karma. De todos los dioses del mundo, nos toco el mas peligroso, el que aun no lo es.

Refugios oscuros

OK, ahí vamos de nuevo, esta noche debería traer nuevas luces, nuevos lugares, nuevas voces. Ahí vamos, tenemos todo lo que alguna vez se nos pidió. Llevamos una lista de cosas para besar. Toco algunas puertas y algunas ventanas, y todos están dispuestos a amarnos. Hay lugares oscuros y otros sin luz. Hay colores rojos y verdes, pero no hay amarillos. La música debo haberla escuchado en algún lado, sugiere mas y mas besos y el tiempo necesario para amarse completamente. Amar a una persona simplemente en su presente, no sirve de mucho. Uno debe aprender a amarla en el tiempo, amar su pasado y amarla por su futuro. El tiempo pinta en los amantes cicatrices y esperanzas y uno debe estar atento a leer los cuerpos. Un sitio verde, pareces angostas y amables. Escucho voces que reiteradamente solo expresan su placer sin decir nada. Mis manos son mis ojos, mis besos me presentan y dicen que quiero. Y otros besos se presentan y exigen atención. Hay manos que miran. Hay piernas que me llevan a lugares desconocidos ya transitados. El amor es paralelo al suelo. Pero hay gente de pie que espera un paseo. Hay cabellos que acarician. Los músculos acercan, separan, acerca. El exacto tempo de más de dos cuerpos. La combinación exquisita entre instinto y paciencia. Recibir y compartir. Compartir y dar y darse. En mi mente los pensamientos ya no hablan, solo escuchan a cada parte de mi cuerpo que tiene propia voluntad. El mensaje mas claro de los amantes es expresar su vacío. Y aquí estamos siendo pasajeros del tiempo. Y amo el pasado y amo por el futuro y siento amor en todos los días de mi vida, pasados y por venir. Soy amado por todos mis errores y recompensado por todos mis éxitos. Incluso, el beso más puntual, es premiado con más besos, y las caricias leen mis cortes y mis esperanzas. Todo lo que esta a mi alcance es alcanzado. Todo lo que se me pide, se torna ajeno. Escalón a escalón, vamos subiendo por los pasillos del placer. La culminación de todo acto es demorada en pos de disfrutar el avance. Posponer la alegría. La expansión. Somos, lentamente, uno solo, todos al mismo tiempo, pasado, presente y futuro, cicatrices y esperanzas, rojos y verdes, besos y caricias, leemos, amamos, pedimos y damos. Centramos todo nuestro ser en una sola sensación. La cima. Tensamos nuestros cuerpos. Dejamos que pase el temblor. Somos un río luego de una cascada, tranquilo, sereno, claro. Vamos volviendo. Volvemos a sentir nuestros cuerpos y los tomamos nuevamente. Debemos volver a subir. Al final de la noche estaré mas solo que al principio. Pero habré viajado junto a otros amantes. El escape de la mente de la realidad puede ser además, glorioso. Y mañana volveremos a no vernos.

El verdadero amor

Así se puede sentir, así realmente era el amor tan esperado
Y te encuentro en el lugar menos pensado
Más imprevisto
No esperado
Y bienvenido
Puntual

Se acabaron las malas lágrimas
Se rompieron todos los celos
No hay mas promesas rotas en el pasado
Y tus ojos pueden pasar a gobernarme
Y me alimentare de tus risas

Miles de abrazos, de noches en vela me esperan
Y el sueño, espera terminar en tu vos
No más frases vacías, no más mentiras
Veo en el futuro el amor crecer dentro de nosotros
Un lazo eterno al fin, la separación y unión de las almas

La creación de un camino que nos lleve por la vida
Vos y yo, para siempre
No más espacios, no más tiempos
Solo la cascada de mañanas y nosotros
Descansando en las orillas
Empapándonos de sol

Eres ya parte de mí y no podría vivir sin vos
Y todos mis pensamientos giran hacia ti
Color en mi vida, alegría a mi aire
Verdad a mis sueños
Risa a mis lágrimas
Sentido a mi vida
No hay ya persona que reclame tu lugar
No hay nadie que pueda taparte con sus manos
Eres mi sol y lo serás siempre

Hoy nazco de nuevo en tus pensamientos
Y mi voz será lo único que sepas de mí
Y cuando me veas
Seré en ti todo lo que hoy eres para mí

Nos tomaremos como raíces
Para crecer juntos
No habrá nada que nos desate
Y te amare como ahora
Y podrán pasar los años
Y las personas por mí
Pero al final de todo
Y en todo momento
Te amare como ahora

Mi tesoro
Mi semilla
La parte más hermosa de mí
Te veré en un tiempo

No te preocupes
Se donde estas
Y estaré allí cuando decidas salir

Mientras tanto
Solo podrás escuchar cuanto te amo

Un mundo mágico y colorido te espera
Deja que el tiempo corra
Y por fin, el tiempo traerá buenas noticias
Te traerá a ti

Mi vida ya es tuya

El refugio de las luces

Siempre estarás solo, ni siquiera las multitudes mas cercanas podrán poblar tu corazón, ni siquiera todos los amaneceres del mundo podrán iluminar todos tus rincones. Es tu alma el hogar de todo el vacío del cielo. No busques mas llenar espacios, acéptate amplio. No busques el ruido de los besos, no tienes oídos para otra cosa que el silencio. La pobre compañía solo resaltara los momentos de despedida. Las personas que entren solo serán próximos fantasmas. Y te darás completamente a ellos, pero no. Nadie quiere espacios tan llenos de silencios. Ni siquiera pueden ver las estrellas en la noche, porque deberían buscar tus profundidades?. Mira los peregrinos a quienes das techo, almas deshechas, que solo buscan alejarse de la lluvia que los sigue. No traen nada en sus manos, y cuando se van, dejan dolor en el amor que les brindas. No deberías abrir tus puertas a todo el que las golpea, debes dejar de dar tus secretos ante las palabras correctas. Debes abrir mas los ojos y no buscar mas. Acéptate único. Se tu propia mitad faltante. Comparte contigo las alegrías y apóyate en las lagrimas, es tuyo el hombro mas cercano. La mezquindad no ha dejado en ti otra cosa que mas vacío, y lleno de voces pasadas para que te recuerdes los atisbos de alegría. Y depositas en estas luces pasajeras, todas tus esperanzas, que van muriendo porque son luces que solo quieren una noche sin lluvia. No puedes estar a su lado, no quieren tu compañía, no eres mas que una posada. Una pausa. Un árbol que brinda algo de sombra en las noches estrelladas. Un refugio. No esperes mas el amor, puesto que el amor no necesita refugio. El amor busca tierra fértil para echar raíces, y no le teme a las noches. El amor no va a golpear a tus puertas puesto que no necesita descanso. Deja de ser la última llamada antes de la alegría. Deja de ser lo que cure las heridas. Abre tus ojos. Cierra tus puertas. Afuera de ti esta el amor, mirando la noche. Y tu, esperas que entre y se encierre. Déjate, aléjate, haz como todos, sal de ti. Y como todos, fuera de ti, alejándote, encontraras la felicidad. Cerca, en la primera esquina, luego de ti.

La felicidad esta a mi salida

Lo que mas duele es haber estado en lo cierto
Las mil preguntas mal respondidas
La intuición descartada
Los fantasmas sembrados ocultando la verdad
Los paisajes de cartón
Adornados con palabras y promesas

Lo que mas duele es la mentira
Los favores concedidos que no pedí
El tiempo extra de la compañía
El engaño y la demora
La ausencia ahora entendida
Es dolor sobre dolor sobre dolor

Lo que mas duele es no saber
Desde cuando alejaste tu paso
Desde cuando te esperan del otro lado
Cuantos consuelos y consejos
Cuantas risas simuladas
Cuanta alegría escondida

De todos los poderes, es el mío
El sacar lo peor de las personas
Fabricante de monstruos
Quitando los últimos restos de oscuridad
Para que luego, encuentren la luz
Mis amados fantasmas

Mis criaturas salvajes, queridas
Dejadas de lado, dejándome
Es mi felicidad su dolor
Es su dolor, mi dolor
Es su felicidad, el fin de mi amor
Y su libertad me ata al pasado

Vuelvo a recorrer los viejos caminos
Caminos de a dos, que conozco solo yo
Vuelvo a buscar lo mil veces encontrado
Y perdido y malogrado

Hay afuera mil almas aun
Esperando ser limpiadas
Hay mil monstruos, esperándome
Para ver la luz
La ultima esquina antes de la felicidad

Jardineros de recuerdos

Debo aprovechar el poco tiempo que hoy me deja pensar. Antes de que vuelva el sueño a golpear y borrar todo lo que conozco, debo dejar una señal para cuando vuelva a despertar. Un mensaje que me diga quien soy. Un mensaje para la próxima persona que sea al despertar. Hoy saldré de mis sombras, hoy voy a crearme para ver quien soy. He aquí, estos serán mis brazos, y así será mi rostro. Ah, puedo ver, finalmente, mis recién creados ojos pueden ir mostrándome un mundo que aun no nace. Serán mis piernas lo suficientemente fuertes como para llevarme donde quiera, aunque creare todo a mi alrededor. Todo girara en torno a mi, y seré el centro del universo. Mi universo. Voy a tomar algunos colores donde escribiré mi nombre. Atrás esta oscuridad que todo lo invade, este silencio que dice en todo momento que algo debe pasar en otro lado. Voy a crear miles de luces, desparramadas en mi pelo, que iluminen a los viajeros. Y he aquí que sembrare miles de jardines donde cada una de las células que salen de mi, puedan vivir y cantar como ahora canto yo. Mi voz, siempre supuse que sonaría así. He aquí la primera melodía, la que acompañara a los sabios que descubran mis caminos. Voy a crear tiempo de sobra, hasta que todo este listo. Voy a armarme de una paciencia eterna. De todas mis creaciones, solo voy a mezquinar el tiempo. Será mi riqueza y yo diré cuanto debe pasar. Las horas me adornan y los días, que aun no existen, nacerán millones de veces hasta que alguien note que es lo único que sobra en toda esta oscuridad. Cerca de las luces, velare mis jardines, pero me esconderé detrás de años y años. Que mis criaturas crezcan y pueblen mis tierras. Y me nombraran su padre, y harán por mi los actos mas desquiciados. Y yo no los veré. Muchos jardines, muchas horas, mucha oscuridad. Nunca habrá tiempo suficiente en sus manos como para encontrarme. Y los atare a sus cuerpos y se perderán también por ellos. Y podrán inventar sus cantos y compartirlos. Millones de semillas, y debo cuidarlas a todas. Debo hacerlo todo antes del sueño. Aprenderán a esperar que les toque su turno para ser atendidas. Y cuando sean lo suficientemente maduras, será el tiempo de la cosecha. Debo rellenar de más tiempo en estos bordes, o no será suficiente. Muchos soles, muchas voces. Y mi canto, será tan sagrado que no será conocido por nadie. Debo velar por todos, debo estar atento. El sueño ya empieza a buscarme, debo terminar mi legado, mi propia herencia para mi próximo despertar. Debo suponer que seguiré siendo yo. Y también debo dejar que mis hijos sigan viviendo aunque yo duerma. Y que prueben sus alas, si las tienen. Y que caminen sus mundos, si tienen piernas. Buscando, siempre buscando al jardinero. Debo llenar mas luces, mis formas siguen abandonándome y deben tener un lecho donde crecer, y deben ser iluminados, criaturas de la luz. Las apartare de los mundos oscuros donde la noche cobro forma y donde pocos sonidos pueden ser escuchados. Criaturas de la noche, quizás sean los que compartan más mis pensamientos. Criaturas del día, sabrán quien soy, pero estaré muy dormido para verlas. El tiempo nunca me alcanza, vive perdiéndose entre los mundos que voy gestando. Debo haber dejado todo listo antes de que mis ojos desaparezcan. El mensaje más claro escrito en los destinos de millones de seres insignificantes. Ojala al menos uno de ellos germine y pueda resistir el tiempo en el que yo vuelva a la nada. Dormiré el tiempo que me lleve olvidarme quien soy. Debo dejarles suficiente tiempo para que puedan esperar mi retorno, o el retorno de quien sea yo al despertar. Y cuando lo haga, yo o el, veremos todo lo creado y sabremos que fue bueno hacerlo. Y veremos a estos hijos, ya grandes o vivos, y les preguntaremos quienes los dejaron allí. Y podremos cuidarlos y les daremos más tiempo. Para que resistan otras noches. Y así. Quienes aguarden el despertar, siempre podrán vivir una noche más. Y nos contaran quienes hemos sido en días anteriores. Debo dejarles tiempo, para que en el escriban mi historia. El tiempo no les debe faltar. Y aquí empiezo a sentir que soy solo una forma indefinida, y ya comienzo a olvidar mis nombres, y mis ojos ya no ven, y mis manos ya no me cubren el rostro. Aquí viene el sueño. Ojala que mis semillas encuentren su camino. Los veré al despertar, y si no soy yo, ustedes me dirán quien fui. Hasta el próximo despertar.
Su forma se fue diluyendo y cayó sobre la nada. Nuevamente volvía a ser el silencio. La noche. La quietud del espacio infinito. Empezó a cambiar algo en aquella tranquila celda. Algo había sobrevivido a la oscuridad. Algunos puntos de luz. El sonido de la vida, abriéndose camino. La fuerza de la fe de pequeñas criaturas que esperan el regreso de su jardinero. Solo para contarles quien fue. La memora de los dioses se escribe en el tiempo de sus hijos. Y mientras ellos duermen, esta en sus manos los destinos de los jardines.

Fuiste futuro, fuiste vacío

Todos mis discos, todas mis fotos, algunos libros (los que quedaban) y mis últimos zapatos, todos me dejaron ayer. Finalmente mi casa fue vaciándose lenta pero insistentemente. Ayer, sobre la noche también, se fueron desprendiendo de mí, todos los recuerdos donde estaba feliz. Algunas de mis mejores risas, que se habían resistido al principio, también me dijeron adiós. 67 alegrías, 26 "te quiero", 12 esperanzas de un futuro mejor, los nombres de mis hijos, las ganas de buscarlos, mis deseos de hacer feliz a alguien, mis ganas de empezar 234 días, desperté sin todos ellos. Durante esta mañana, fui perdiendo mi capacidad de escuchar el corazón que tenia, se borraron todas las palabras que empiezan con "C" y hay algunos colores que no puedo mirar. El cielo no es mas celeste, sino tiende mas bien a una noche vacía y una luna que poco amor inspira. El amor, también lo perdí en algún momento, y también la verdad. La paz, que había sido la primera en dejarme, no volvió. El hambre, el sueño, el ingenio, y el arte. Mi sentido de la perdición, de la búsqueda, mis ganas de encontrar, mis cosas perdidas, las caras conocidas, los caminos recorridos, los refugios, los infiernos y los cielos. Todos fuera de mi. Y en este momento, mientras trato de recordar que fue lo que me vacío, voy dejando en mis ultimas líneas, las pocas palabras que puedo y quiero escribir, y antes de terminar, la ultima lagrima deja mi cuerpo. Ahora no soy mas que un envase vacío. Sin ganas de dejar de serlo. Sin ganas de ser feliz. Vacío de sentimientos. Un árbol viejo, de raíces muertas, donde ni siquiera los pájaros mas desamparados interrumpen su caminar. No hay ya sombra en mi, porque no hay sol que me ilumine. El mayor defecto de la muerte, es el no preguntar el momento indicado. Si pudiésemos elegir cuando morir, la muerte seria un verdadero alivio.

Cambias la dirección de mis vientos

Que alegría que has venido, que bueno que puedo empezar a cerrar los ojos mientras cuidas mis sueños. Pensé que nunca te encontraría, pensé que siempre seria la eterna búsqueda de lo que uno desconoce y espera. Se que eres todo lo que necesito, sin saber quien eres, sin saber que es lo que me haría bien. Es la certeza del desconocimiento. La tranquilidad de no buscar mas. No es que haya encontrado algo, simplemente se que no quiero buscar mas. Si tus pensamientos lo permiten, me voy a recostar cerca de tu pecho, solo para que el ritmo de tu aire me mantenga consciente de la felicidad. No quisiera perder un segundo de tu compañía, tanta soledad que he sembrado finalmente crece en tu persona y puedo ver a través de tus ojos que son mis lagrimas las que te trajeron. Fruto de mi dolor, el amor crece desconocido, crece anónimo cerca de donde todas las promesas suelen pedir nacer. La luz que sigue tus pasos y a veces se adelanta, pudo ir guiando mis últimos senderos para desembocar en tus puertos. Y aquí estas, tan hermosa, tan blanca e inalcanzable. Quien sabe cuantos frutos pueden caer de tus ramas.

Callarse no es escuchar

La plenitud de quien no necesita a nadie, la felicidad de la soledad, a veces quisiera ser como esas personas que pueden desprenderse de las cosas que les hace bien, solo por el hecho de que no se quieren perder en la felicidad. La alegría que asusta, el vacío lleno de días soleados. La luz, escapemos de la luz que brilla dentro de tooodas las noches que me forman. Algún día debería encontrar algo maravilloso y dejarlo, y que otra persona, menos feliz que yo, lo tome y siembre su corazón con sueños. Algún día voy a generar sensaciones únicas, voy a ser fértil a las promesas, voy a seguir planes que van mas allá de mis voluntades, y luego, cuando me convierta en la vela del barco, en el puerto, el mar y el mismo viento, dejare caer mi ancla, detendré todo movimiento y le pediré que siga solo. Que otras estrellas, mas tristes, me guían a destinos mas opacos, pero que se acomodan mas a mi deseo de tranquilidad. Voy a sentirme completo solo para desear no serlo. Voy a encontrar lo mas preciado, solo para disfrutarlo y decirle que no lo necesito. Debería haber aprendido algo en todos estos años, cualquier cosa, debería haber aprendido a detectar estas personas, y sobre todo, salir corriendo hacia otros lados. O quizás, debería haber aprendido como lo hacen, como pueden separarse de sentimientos que unen. Cuanto mas es lo que se debe sufrir para no desear mas ser feliz? Cuantas lagrimas deben ir cayendo hasta que uno deja de llorar alguna vez por alguien? Cuantos latidos en falso debemos dar, para frenar nuestro corazón? Me voy a quedar en la vereda, esperando a que alguna persona se vuelva hacia mi, y me pida un viaje. Debe haber alguien fuera, que simplemente este buscando y que cuando lo encuentre, no lo suelte. Hoy pensaba que uno se da cuenta de una mentira, hasta el momento previo de que aprende a mentir. Supongo que también, a veces, uno quiere tanto, tanto tanto ser feliz, que deja de buscarlo, cuando lo es y ya no lo es mas. Son estas felicidades que a uno le dejan en las manos, que hacen de uno una persona sin mayores pretensiones de la vida que solo la tranquilidad. Personas que no quieren agitar el agua de sus destinos, solo la tranquilidad de lo superfluo. Los lazos débiles, la vida en 3 colores. Los besos puntuales y reglamentados, las conversaciones pactadas. Los sobresaltos predefinidos. No me quieras mucho, porque puedo empezar a quererte y eso es el comienzo una felicidad que simplemente, no espero. Mi vida es lo suficientemente simple, como para complicarla con la alegría, no quiero aspirar a que mejoren mis días, solo quiero no arriesgarme a nada mas. Solo quedándome quieto, se que no me voy a perder. Puedo decir que estoy atascado en los sentimientos mas pobres, pero que al menos, el desengaño no va a ser una de mis penas. Y quizás la vida me pase por encima, simplemente porque mi reacción sea siempre la de no dirigirla hacia ningún lado. Las personas pueden tomar decisiones por mi, por saben que las únicas decisiones que puedo tomar, son las que me separen del movimiento, del ruido de los besos, de la intranquilidad de los sueños. La felicidad de la nada. Eso es lo que busco. Quizás, si yo fuese así, podríamos vivir eternamente una vida sin sobresaltos, sin alegrías, sin esperar de los días nada mas que la noche, y de las noches, el día. Viviríamos nuestra soledades, corazones silenciosos, de la mano, seguro, pero sin sangre por nuestras venas. Quizás, si fuera como vos, podríamos crear un inmenso castillo, con bases tan firmes, como para derrumbarlo todo los días.

No puedo evitar ser quien eres


No es tu espacio el que me llama al dolor
No fue tu adiós lo que rompió ciertas partes del día
No fue el nunca mas
Ni el hasta siempre
Todas las promesas de no volver se desvanecieron, negadas por tus ojos
Y resguardadas por centinelas recuerdos de verte feliz
Supe que mentías

Lo que puso final a mi antiguo corazón no fue que desaparezcas
No fue el abandono
Nunca te fuiste
Solo decidiste no acompañarme mas

Quizás eso sea lo que mas duela
No tenias un lugar mejor donde ir
Y simplemente, dejaste de venir
Frenaste el río de los días
Tapaste mil soles con tus manos
Cerraste los ojos y la felicidad murió de ignorancia
Miraste con desgano tu corazón
Como si mintiera
Y decidiste no creer

No hay mundo que pueda crear para ti
No hay alegría que no tenga su error
Todo paisaje que pinto, parece sucio
Y recuerdas las raíces de todo lo que piensas es malo

Hoy la vida abre un camino
Que nos lleva juntos, al menos un tiempo
Pero envías tus pasos a hacías otros lados
Por miedo de no llegar a ningún lado
Y mis miedos le temen a los tuyos

Y mis lagrimas temen salir en vano
Y mis sueños temen haber nacido solo para que yo los viera
Raíces en el aire que se mueve con tu quietud
No se puede esperar a quien no desea llegar
No se puede buscar a quien no quiere dejar de estar solo

Sos la luz mas grande que puedo abrazar
Pero decides alejarte de mi
Por miedo a ser feliz
Quizás deje mi piel en el camino
Quizás me seque por dentro
Para crear un río que te traiga
Voy a usar todo lo que tengo
Para que puedas ver en mi
El camino que decides no caminar

Quisiera que seas la cuna de mi risa
Y la fuente de mis noches
El saludo y el alba
La luna y la playa
Los días y los años

Si no vienes, debo dejar quien soy
Y ser de nuevo quien no cree
Para que tu creas que no puedes ser
Quien soy cuando estoy con vos
Cuando puedas vermeTomaras mi mano?

A veces el almanaque cambia el disfraz de los días

nunca antes había visto la luz del túnel
o quizás no miraba para los lados correctos
la vida empieza cuando uno lo elije
y cuando se funde en algunos ojos de triste caminar
la fuerza mas leve puede estremecer ciertas pieles
y las voces se enredan en mensajes que solo yo puedo oír
puedo sentirte cerca por tus pasos y porque tu corazón
tararea algunas canciones que le enseñe mientras dormías
hay lenguajes que nuestros cuerpos saben
no se de donde
pero que los hace conversar una y otra vez
y se cuentan secretos y en ese momento
los amores se mezclan y me alegra ver tus ojos tristes
otra vez cerca y oscuros
apareces al final de mi túnel
y en tus manos alegría y besos y risas y miel
brotan en mi ríos desconocidos y ya es un mejor yo el que despierta
y te abrazo para que no te vayas y a veces
te aferras a mi y a veces, vuelas fuera de mi
voy a cambiar algunos mundos que nos separan
voy a disfrutar de tu arco iris
voy a soñar miles de nuevas mañanas
alegrías no bautizadas nacerán de tus palabras
y la lluvia será nuestra piel
y nuestra piel será una sola
no habrá mas pasado que el que recordemos
y no habrá mas futuro que el de la felicidad
vamos a poner colores nuevos al mundo
vamos a sacar a pasear al corazón
hoy nos toca reír
hoy nos toca saber el secreto
hoy nos toca jugar el juego eterno y para siempre
fuente de mis deseos final de sus caminos
nacen cerca de tus ojos todos mis sueños y en ellos estas
y los realizas y sueñas sueños que puedo crear para vos
tiempo de algodón, días de azúcar
casi ni siquiera necesito pisar algunos pisos
y ahí estas, ángel terreno
con tus ojos tristes, dándome alegría
voy a ganar mis alas
voy a aprender el juego
voy a ser feliz mientras lo sos conmigo
compartamos mil días y empecemos de nuevo
espero tu vuelo cerca de mis sueños

Espero que lo entiendas

espero que sigas siendo siempre así, descuidada y atenta, callada y risueña, respetuosa e impulsiva.
que nunca detengan los miedos tus palabras, que nunca el mundo se ponga a favor de la suerte
ojala que los vientos soplen siempre en otra dirección, y que te alejes mil veces y me dejes, espero verme abandonado por vos todas las veces que quiera, llorar tu partida lava mis heridas y cuando quiero, sigo llorando sin culpas.
no cambiare jamás el sonido de tu voz cansada de lo mismo, nunca voy a ser el que quieres, solo para poder ver como te entregas al odio y maldices los destinos que se distrajeron.
tu ausencia alimenta mi amor y el vacío llena mis amores, y vuelven los fantasmas conocidos y te presento mi pasado, una y otra vez.
el futuro que querías, no vendrá, lo detuve a unas cuadras, con promesas de cambio y niños que inundan mis habitaciones. no vendrán.
no seré yo quien salve tu vida, pero serás tu quien alivie la mía. un pedazo de tierra fértil, sin ganas de cosechar. un árbol frondoso, con pocas primaveras. no es tu felicidad la que busco, solo busco dejar de buscar la mía. no hay mayor sentido de la vida, que el solo hecho de buscarlo, y miles de personas encallan en espejismos de gloria y amores, y no existe. y los veo, orgullosos con sus premios consuelos y no, no existe tal final. no esperemos de este mundo mucho mas que algunas sorpresas, algunos brillos escapados del sol, alguna sonrisa que se nos pegue en la cara. alegrías menores de almas con hambre de universo. constelaciones eternas de estrellas para aves que solo quieren miguitas de pan. ven, el amor no existe, lo invente para que te quedes, y te mostré el dolor, solo para que me dejes. es el mejor mundo que podía crear para vos. un mundo donde nada tenga sentido, donde no haya una sola ley que maneje los hilos. animales sueltos con ropas y no tanto, con una lengua y con una caja mágica en el borde, que les dice que decir y quienes son. no me ames, pero extráñame, no me busques, pero no olvides, no esperes de mi, mucho mas de lo que hasta ahora sufriste, y quizás un poco mas. quiero que estés en mi, desconfiando a cada segundo del techo que cae. la lluvia no va a sembrar nuevos amores en nosotros, pero seguiremos juntos, como premios consuelos por la realidad del mundo.
Derion a 5 días del fin
En el quinto día antes de la muerte de Derion, los habitantes de Badula, trajeron tigres blancos que podían caminar con sus patas traseras únicamente. Palomas que podían volar en círculos y volver a las manos de sus amos, y hasta 6 grandes ratas que improvisaban coreografías e imitaban a los tigres. Los habitantes del pueblo, limpiaron sus frentes agregando sobre sus puertas, las flores de Batij, quería por Derion. Los perros de la ciudad fueron vestidos con grandes atavíos y a los niños se les dio espadas de madera y se les enseñaba a caminar con portes de monarca. Las parejas de novios que habían nacido en la primavera, usaban una guirnalda roja en su cuello, y quienes habían quedado viudos en esa estación, se identificaban con un sombrero azul. De los visitantes que habían asegurado su presencia en la muerte de Derion, eran parte los hombres nieve de Claduri. Este misterioso pueblo habitaba toda la cordillera oeste. Eterno campo blanco. Se decía que los Claduri eran domadores de nieve y que la llevaban a cualquier lado donde fueran. Con instrumentos musicales desconocidos, podían movilizar grandes espacios de un lado hacia otro. Muchas veces se los acusaba de los derrumbes en los pueblitos al pie de las montañas, pero ellos sabían decir que la nieve no siempre se acostumbraba a vivir donde caía. La corte del rey tenía una mirada iluminada, pero todo su cuerpo demostraba el pesar de la partida. Los sabios entendían la desicion de Derion de morir aquel día.


A 4 pasos del ultimo aire
En el cuarto día antes de la muerte de Derion, todas las flores de los caminos aledaños a las 3 entradas, formaron un sendero que nacía en las puertas orientales del palacio y terminaba al pie del río blanco. Tenía algunas paradas en la fuente de los besos, en el gran árbol de la lluvia, en la casa de los sabios ciegos y en la tumba de Mudri, amor eterno de Derion, quien había decidido morir antes, y de manera menos premonitoria. Dicen que el agua se la bebió una noche y que solo su corona fue vista salir del otro lado del río. El perfume de hierbas huérfanas acompañaba el aire fresco de aquel día. Nadie vio a Derion, pero sus mas allegados cumplieron con los rituales de reír toda aquella jornada, solo para que Derion supiera que, su muerte era bien recibida por todos. Los pájaros que se habían atrapado en los campos, fueron adiestrados para entonar solo las partes mas alegres de sus trinos y se enviaron 2 hombres a cada uno de los pueblos cercanos con el mensaje de que Derion moriría en 4 días, que nada podría cambiar ese final y que, como era la costumbre, se debía celebrar al menos en menor escala, el poder infinito que ejercía el hombre sobre la muerte y el tiempo. Alguien debía en cada pueblo, entonar una canción a cada golpe de hora y una mujer cuando la luna asomara su cara (en las ocasiones donde el futuro muerto elegía para morir un día previo a la noche desnuda de cualquier luna, el canto de la mujer debía hacerse acompañada de 3 o cuatro mujeres mas, preferentemente viudas y de aspecto saludable)En el cuarto día antes de la muerte de Derion, solo se comieron frutas de la estación, se liberaron todos los animales apresados en las trampas, y los peces que morían en la costa, fueron devueltos al mar.

A tres soles de la noche

Tres días antes de morir, Derion hablo con todos los niños del pueblo. Habían sido formados a la salida de la sala principal, y cada uno compartía con Derion algunos minutos. La creencia de que la sabiduría era vecina de la muerte, era aprovechada por los niños con algunas palabras del próximo difunto. Si bien nadie lo indicaba, nunca se revelaban los mensajes dados por el visitado, pero cada uno sabia de que a los tres días de morir, un hombre descansaba en la morada del saber y la tranquilidad. Por la tarde, casi todos los invitados a la muerte ya llegaban al pueblo. Menos los músicos de las montañas nevadas. Ellos entrarían recién cuando la vida abandonase a Derion. En realidad, era una pena que el homenajeado no pudiese escuchar a los músicos. Los hombres de Claduri habían preparado sus canciones de muerte. Poemas rítmicos que hablan de la muerte y su debilidad. El no poder resistirse a las heridas, la soledad, los años. Nunca hubo ocasión en la que la muerte faltase. Siempre llegaba a tiempo. De eso se trataba el ritual de Derion, de adelantar la muerte, de modificar sus planes. Un hombre como Derion, viviría, seguramente, hasta los 130 años, como todos los de su raza, aunque, solo para demostrar que estaba por encima de los poderes terrenales, aceleraba su paso, sometiendo a la muerte a caminar rápido hacia su lecho. Las canciones de los hombres nieve, mencionaban a grandes seres que habían sometido a la muerte. Y exaltaban su valor y determinación de finalizar sus días y cegar sus noches. Habían armado su campamento a las afueras de la ciudad, y solo se podían escuchar algunos acordes, los que utilizaban para atraer animales y llamar a las estrellas. El fuego completaría la orquesta y la luna, se acercaría más, para escucharlos. Pero no Derion, el, cuando el sol se ocultase, saludaría a los astros, puesto de que ahí en mas, no los vería mas, al menos, no desde la tierra.

La muerte no es otra cosa que un circulo cerrado.

En la penúltima mañana, se acercaron a la casa de Derion, todos quienes tenían algún asunto pendiente con Derion. Al igual que los niños el día anterior, formados a la salida de la sala, cada uno esperaba su turno. Nadie preguntaba cual era el motivo de su presencia, aunque algunas veces, ciertos personajes, portaban cierta fama en base del acontecimiento que los unía con Derion. El sembrador de bueyes, se sabía, debía a Derion el hallazgo de dos de sus hijos, perdidos en la tormenta del invierno pasado. El más joven integrante del consejo de sabios, había recibido algunos consejos de Derion que lo habían llevado a perdonar a su esposa. Un hombre de la tribu de los salvajes, estaba allí para agradecerle, por última vez, los secretos rituales brindados por Derion, que habían ayudado a vencer la muerte de su esposa, mordida por dos víboras durante un sacrificio. Los cosechadores de agua, los “aves negras” del oeste. Seis habitantes de las costas azules Balccimas, dos pájaros reales, un tigre nevado y un viejo sauce. Cada uno, con algo para agradecer o para ser agradecidos por Derion. De la misma forma que los niños, todos salían callados y en paz. No revelarían a las personas del pueblo, cual había sido el resultado de aquella visita. Pero era sabido que sus corazones podían descansar. Por la tarde, llegaban las mujeres que habían amado alguna vez a Derion, y que no habían sido correspondidas. Nadie se asomaba a la calle en aquellas horas, para que las damas permanecieran en la oscuridad. Todas las familias se acostaban a dormir apenas caía el sol, entonces, las mujeres que habían sido heridas por la indiferencia de Derion, podían salir, a hurtadillas, de sus casas y hablar con Derion, confesar su amor, o escuchar los motivos de la no respuesta. En la penúltima noche de Derion, se podía ver una sombra iluminada en la terraza, caminando hacia los cuatro puntos del pueblo. Cuando todos estuviesen en sus hogares, Derion a pie o montado, caminaría cada una de las calles, dejaría una rosa en la casa de las mujeres que el había amado y que nunca había compartido dicho amor. Desde las afueras del pueblo, los músicos tocarían una suave melodía que opacaría los cascos de los caballos y sumiría en un sueño sin tiempo a quienes aun permanecieran despiertos. La penúltima luna de Derion diría adiós a sus ojos oscuros, y una suave brisa despeinaría las nubes para formar en el cielo el mapa del próximo sendero. Todo allí compartiría la partida. Todas las almas, de alguna forma, morirían pronto. Todo amor renacería en un fantasma. Todo dolor renaciera como dolor. Y toda deuda seria saldada. Nadie vio, en la profunda noche, la calida luz, cercana al río, de una rama de plata, bañada en rocío. Ultimo testigo del último paseo.

Derion, su fuego y la noche
El día, hasta pareció raro, el aire se negaba a ser respirado y los pájaros susurraban las canciones. El adiós era ya grande y sabido por todos, Derion debía abandonarlos, una vez mas y de nuevo para siempre. Miles de almas corriendo en silencio para abrazar la morada de quien moriría. Como si quisieran y pudieran evitar el final, se apretaban y miraban con sentida aprobación. La música glacial, los animales parlantes, los artistas desconocidos e involuntarios. Los sentimientos se encontraban en el ojo del huracán de cada aldeano. Derion decidió cerrar los ojos y caminar a ciegas, para no mirar todos los rostros amados, para no ver en sus lagrimas, las suplicas de sus almas, no sabría interpretar sus miradas, y elegiría mal. Su destino, escrito mil veces llamaba ahora a su acto final. Y el acudiría sin falta a la eterna cita con la oscuridad y el viento.
Miro sus pies, recordó mil batallas recorridos con ellos, cuantos miembros había cortado con sus piernas? Ahora, quienes estaban vivos, volverían a sentir aquel calor. Sus pies desnudos, comenzaron, una vez mas, la llama que quemaría todos los pecados y bendiciones de Derion. La llama era de color naranja y a veces, rostros azulados, bien venían a Derion. Sintió quemarse de a poco, no era tanto el calor. Le molestaba mas la sensación de ir derritiéndose, de ir perdiendo su forma, su estructura. Su pecho ardió, llevándose todas las caricias que había recibido de quienes habían amado, y fuera, miles de manos ardían y hasta algunos sintieron quemar su boca. Alzo sus brazos para que las llamas trepen a su rostro. Afuera, todo el mundo se sintió tocado por el infierno. Los músicos, apenas podían seguir el ritmo de las canciones de la muerte. Los animales corrían hacia la selva y volvían. Pocos pájaros pudieron abandonar los árboles cercanos y solo algunos niños quedaron de pie. Todo roce con la mano de Derion, dejaba ahora una marca eterna en la piel de quienes habían sido tocados por sus formas. Sintió arder sus ojos y vio como el paisaje alrededor se derretía. Sintió las llamas acceder a sus recuerdos y sus pensamientos. Y afuera, el mundo ardía. Poco quedaba de todo su cuerpo, solo las imágenes del mundo que había gestado, permanecía en el centro de su atención. Invadido y absorbido por las llamas, el ultimo aliente de Derion, quemo el aire que rodeaba a sus cenizas. Nada quedo del pueblo, de los músicos de las montañas de hielo, los animales, los árboles, y los aldeanos. Todos dejaron el mundo que también se convirtió en la noche espesa. Y así todo quedaría, hasta que otra deidad despierte a su destino.

La lluvia es hija de nadie

No se de que corren, no se de que temen
Ayer te vi mientras llovía
Los brazos extendidos dando la bienvenida
Mas hermosa que una gota puede esperar
Anoche fui nube y caí sobre vos
Y te abracé y temblaste
Anoche lave tus lagrimas con las mías
Mientras todos corrían no se donde
Vos te quedaste
Recibiendo lo que los demás rechazaban
Tu nombre escrito con luces
Tu nombre dicho con truenos
Tu canción lavo la ciudad
El tiempo corría bajo tus pies
Y en delicados remolinos, descansaba
Ayer vi a la mas hermosa imagen de la virgen
Mojada y con frío
Pero nunca la sonrisa dejo de vivir en vos
Anoche nació el amor a tu alrededor
Y se sembraron los destinos de tus ojos
La lluvia desconocida se hizo amiga en tu pelo
Nunca el viento había hecho algo tan precioso
Anoche comencé a morir por vos
Anoche me hice amigo de la lluvia y la invite a que vuelva
Y que se escondan quienes no la quieren
Y que el viento me detenga a tu lado
Voy a cargar mis ojos con las lagrimas de los pájaros
Porque se que vendrán nuevas penas
Pero será manantial eterno
El recuerdo de vos bajo la lluvia
Lluvia estremecida por tu piel
Anoche vi gotas agradecidas
Sentí el aire afortunado
Vi el tiempo demorarse
Y nunca deje de mirarte
Hermoso baile con música de agua
La delicada gracia con pies mojados
La sirena mas urbana
Perdición de quienes aun miran al frente cuando llueve
Me perdí en vos
Y ya no quiero volver mas
Nadie vio mucho a aquella pareja que recién nacía, todos corrían hacia algún refugio. Se perdían el espectáculo que daban la lluvia y el amor. La intemperie nunca fue tan calida. Los relámpagos nunca mostraron luces tan vivas. Y los truenos, parecían suaves melodías. Descalzos caminaban por las calles, bailando y tomados de las manos. El resto de quienes estaban ahí, solo miraban al suelo y saltaban los charcos. Ellos no estaban realmente allí. Lamente no tener nuevamente su edad, lamente haberme escondido toda la vida de la lluvia. Sentí como el agua del cielo podía realmente lavar el pasado y aclarar las mentes y sobre todo, regar las semillas de algunos amores. Quise ser ellos, quise no ser yo. Tome todos mis recuerdos oscuros, salí a la calle a lavar mi memoria. Quizás el cielo tendría algo para mi aun.

Gabriel


Ricardo se sienta en el primer asiento
Tiene una foto de su novia embarazada
A veces mira las ventanas y ve a su familia que lo saluda
Cada viaje es igual
Sus caras grises, detenidos en el aire
Sus movimientos lentos
Hay tanta tristeza en esas despedidas
Que jura no hacerlo más
Y esta vez es cierto

Ana toma los últimos asientos
Sabe que puede viajar más lento allí
Disfruta mucho la salida por la ciudad
Y casi ni mira por la ventanilla
Sabe que no hay nadie despidiéndola
Es la segunda vez que viaja
Sabe a donde va y esta vez
Quiere llegar al final del camino

Juan es quien hoy maneja,
Es novio de Analia, quien esta 6 asientos detrás de Ricardo
No conoce el camino, pero es quien quiere llegar primero
Aun puede sostener sus manos firmes
Mira hacia adelante sin mirar a quien lo puso en ese viaje
Tomo su desición impulsado al ver a Analia subiendo
Quiso conocer donde iría sus amores y subió
O bajo

Analia esta cansada de que las cosas salgan siempre así
Siempre hay un pero en su vida
Siempre la felicidad le vino con condiciones
Alguien siempre tuvo lo que ella quiso
Para desperdiciarlo
Y cuando ella lo encontró
Ya estaba perdido en los recuerdos
Sabe que Juan la siguió
Pero aun no quiere hablarle
Quizás al llegar lo haga
Pero no aun
A veces llora porque ni siquiera pudo irse de aquel sitio bien

Estela es la más grande del grupo,
Mira hacia el sol, que ilumina de manera muy fría
Quiere sentir su fuerza a través del vidrio
Pero no
Realmente el sol esquiva las ventanas
Lleva fotos de los hijos que deja
Y también la foto de Alberto, a quien va a buscar
No pensó que hacer al llegar
No sabe si podrá vivir allá, sin sus Albertito y Alejandro
Pero tomo la desición de partir
Puede sentir la fuerza de sus ojos mirándola
Pero solo quiere saber donde esta su amor, su primer amor

Los miles de recuerdos que abordan ese viaje
Hace la marcha mas pesada
Un viaje movido por el dolor
Y las lágrimas son combustible de aquel coche
La despedida negada de quienes lo ven partir
Quieren detener su marcha con sus manos
Y sus preguntas
Pero ellos, adentro, no quieren estar más
Quieren salir
Quieren llegar
Hay dolores que no entran en palabras
Y esquivan los corazones cercanos
Pero engendran en los otros
Las penas más amigas de la muerte
Y la vida se escapa de sus vidas
Y corre en un sendero oscuro
Donde el sol ya no ilumina
Un rastro de pena
Que no lleva a otro lado
Sino la oscuridad
Las almas de que ponen su fin
Son grises
Aunque nos ven grises a quienes
Las perdimos
Buen viaje
Vuelvan prontoY no se vayan pronto

Se alimentaba de la luz

-Maldito Sufi, no pensé que presentaría tanta batalla
-Resistió lo mas que pudo, su arena realmente lo había endurecido
-Aldreo, no entiendo lo que dices
-Sufi es un viejo conocido. Yo lo sembré
-Realmente los años van enroscando tu mente. Por suerte, tus brazos aun son rectos y tu pecho es valiente.

Los soldados regresaban a media marcha, sucios y hambrientos, el combate los había alejado demasiado de la ciudad. Deberían marchar 2 horas mas para llegar de nuevo al campamento. Esta vez no había botín, no había mujeres. Todo el ejercito se había arrastrado hasta el desierto, solo para callar una voz de rebelión que estaba gritando demasiado.

Los pueblos dominados se inquietaban con Sufi, y creían ver en el al redentor y liberador. No era así. Fue duro para los soldados de Aldreo ganarle, pero finalmente, la profecía hecha hace tanto tiempo, fue cumplida. Los héroes no se siembran, y el amargo sabor del polvo, se mezclaba con la sangre que Sufi tragaba en sus ultimas bocanadas. Las raíces profundas de estas batallas estaban mas allá de la vista de quienes vivían solo 80 años. Para quien podría ver desde lejos, todo cobraba sentido.

El sol parecía aumentar su fuerza contra los hombres, queriendo derretir sus pies en ese lugar, que mueran secos y vacíos.

Algunos soldados se habían quedado a hacer los sacrificios habituales luego del combate. No adoraban a algún dios en particular, sino mas bien, ellos decían que facilitaban el trabajo de la muerte, apuntalando en un mismo lugar a los cuerpos de sus enemigos. Estos favores permitían demorar la llegada de la muerte a sus propias vidas. Amontonaban a los enemigos derrotados, y ponían debajo de aquel montón a quienes aun no habían muerto aun. Allí fue Sufi. Quien ya no deseaba vivir mas.

Los cuerpos de los soldados de Aldreo que habían muerto, eran escondidos donde la hierba parecía ser mas alta. De a grupos de 3 o 4, los acomodaban en posición de vigía, solo para ver si podrían confundir al ángel negro cuando pasase por el lugar.

el resto de los soldados que no participaban de estas actividades, volvían arrastrando sus pies, las manos pegadas por la sangre a las espadas, los ojos llorosos por la arena, solo deseaban llegar a las carpas y no estar de pie por varias horas. No escuchar los gritos de batalla. Poder compartir el agua, mas allá del rango.

Al volver de los combates, los soldados se transformaban en hombres. La ciudad donde estaba asentado el campamento, estaba silenciosa y sin embargo, los soldados se sintieron bienvenidos. Algunas miradas furtivas de los esclavos, se escondían entre las pocas sombras que el sol sembraba. Muy poco del aire del pueblo estaba fresco, y toda respiración, dejaba la sensación de que se tomaba un aire, ya respirado antes.

El agua tampoco sabia muy bien, pero sin embargo, bebían copiosamente.
Durmieron sin preocuparse.

La ciudad pareció mas muerta aun.

Aldreo fue el primero en despegar y comenzó a caminar hacia los templos. Poco fue lo que pensó de su vida y de sus caminos. Pensó que realmente debía estar cruel, si había creado una mentira de tantos años. Cuantas almas habrían de alimentar el fuego, por culpa de los espejismos del corazón de Sufi. Cuantas almas llegarían en nombre de Aldreo y sus hombres. Realmente la muerte lo conocería? le daría algún trato especial? el emperador de este mundo lo hacia, porque no hacerlo la reina del otro mundo?

Frente a el, el templo mas grande, presentaba una abertura oscura, la puerta había sido quemada muchos años antes, y Aldreo, pensó que allí el aire seria mas bueno. No recordaba haber entrado a ese lugar la ultima vez que había estado. Camino algunos metros acercándose al altar. Miro las figuras que representaban los dioses, y se pregunto que pensarían ellos del fin de sus fieles. Ellos lo conocerían? tendrían para el algún castigo?

Sintió levemente un movimiento del suelo, y las vigas sonaron por primera vez en el templo, un quejido que pareció la respuesta de los pensamientos de Aldreo. Hizo dos pasos hacia su derecha, para poder mantenerse en pie, y creyó percibir que el suelo bajo sus pies, era hueco. Como si solo fuera una delgada capa de tierra separándolo de un gran sótano.

Quizás ningún ojo pudo ver aquello que fue tan confuso. Todo el pueblo, incluso el mismo río Drillo, el campo de batalla y las primeras casas de la ciudad de Toghe, desaparecieron.

La nada comió su primer mordisco. Quizás los dioses buscaban a Aldreo, quizás la muerte había agigantado sus manos. El destino dio un paso mas hacia su muerte y Aldreo, sus hombres, y el recuerdo de Sufi, no existieron mas en apenas un instante.

El sol finalizaba su trabajo de alimentar con calor el verdadero emperador de este mundo y del otro

Zaad, sintió en lo que eran sus ojos, el choque de la luz. Y decidió subir.

Algunos dolores simplemente brotan

Aquí estoy pasado
Ahí vienen nuevamente mis fantasmas
A recordar que aun vivo
Allí vienen mis heridas a notar mis ausencias
Mi memoria las llama en las noches frías
Y les ofrece mi cuerpo para que allí vivan una vez mas
Soy recipiente de mis errores
La cárcel de los recuerdos mas tristes
Y la misma felicidad perdió mis nombres
Allí viene el amor
Para decirme que no existe
Allí viene el dolor
Para decirme que el amor miente
Y mi mente sigue esperándola
A veces la encontré y no supe donde esconderla
Lleno estaba de otros nombres y otras voces
Y mis heridas salpicaban las lagrimas
Siempre fui un terreno poco amigable
Para algunas almas
Siempre llovía en mi y el viento volaba las promesas
Mi superficie no dejo entrar las raíces de las flores
Y los remolinos de prejuicios y vergüenza
Borraron de mis suelos las esperanzas que la vida sembró
Un desierto sin sol y estrellas
Pocas cosas me causan alegrías
A veces, el mismo sórdido recuerdo de mis pasos
Me veo como un niño aprendiendo del mundo
Cortando los lazos hacia felicidades poco mezquinas
Cambiando el rumbo del destino
Eligiendo mal una y otra vez
La rueda del tiempo vuelve a comenzar su marcha
Y la muerte acelera su paso
Pero no puedo alcanzarla aun
El descanso de no vivir mas esta vida
Aun no me es cercano
Debo seguir recibiendo mis fantasmas
Mis heridas, mis vientos
Mi nada, mi dolor
Y el amor que no existe
Y que miente
Quisiera tener un recuerdo verde
Una semilla de que al menos
Lo que no viví
No lo vivió nadie
Lo que no alcance
Nunca estuvo a mi alcance
Quisiera saber que nunca fue mi culpa
Y al menos
Darle un color gris a todas las vidas
Sentirnos criaturas despavoridas
En busca de playas que inviten a dormir
Pero puedo ver en tus ojos
Que el amor si vive
Que el dolor a veces se va
Y que los fantasmas no existen durante el día
Y si a la noche uno se arma de besos
Ellos no asoman las risas de otros tiempos
Descubro una vez mas que fue mi culpa
Y que elegí mal
Y debo elegir una vez mas
Miro mis fotos cierro los ojos
Con cierto placer engendro una herida mas
La que me salvara
La que empujara la muerte a mis orillas
La herida que matara los fantasmas con dolor
Y al dolor con el sueño
Si los cielos dan oportunidades
Voy a buscar las mías

Alguien vio a Zaury?

los enemigos del mundo no son tan grandes, pero si son temerarios. vuelan rápidamente por nuestros cielos y poco se animan a mostrar su rostro. ellos dicen que aun no es el tiempo. que los hombres no están preparados para morir dignamente. tan preciado botín, debería ejercer cierta resistencia. a veces, posan sus manos en la tierra y se llevan algunas vidas, pero solo para mantenernos despiertos. para que sigamos mirando con desconfianza hacia el cielo. no es el ataque que planean desatar. ese día, sus alas crearan noches rápidas seguidas de muerte. nadie sabe que es lo que los demora. nadie sabe porque no muestran su rostro y nadie sabe como los recibirá cuando su vuelo termine. ese delicada situación, debo decirlo, nos ha beneficiado. vivimos cada hora, sin saber si llegara a ponerse el sol. o si será esa la noche soleada de los Ángeles negros. la constante amenaza nos ha convertido en un pueblo sin tiempo. sin esperanzas. sin obligaciones superfluas en nuestra vida. y todo lo que hacemos, tiene el carácter de definitivo. los hombres sabios que hablan en las colinas saben que es lo que mantiene alejados a los Ángeles. guardan en sus marcados rostros, la pared que detiene a los Ángeles de nuestro fin. nunca desean hablar de ello, y cuando le hemos preguntado, esquivan sus ojos y miran al cielo. en el pueblo rondan algunas leyendas sobre cual es el secreto que nos mantiene vivos. algunos dicen que es una llama candente, que se ha mantenido encendida en las cuevas de los sabios, al resguardo del viento de y de la lluvia. otros dicen que hay una maldición sobre las aves mortales, que les impide recordar cada nuevo día, el odio que nos tienen. cuando finaliza cada jornada, vuelve su memoria a atormentarlos pero es demasiado tarde para volar hacia nuestras casas, el sueño los demora y los pierde. una noche, al salir de la ceremonia de bienvenida a la luna azul, extendí mi retorno a casa, quería subir alguna de las colinas que rodean nuestra villa, para ver como se iluminaba la noche con esa extraña y oscura luz lunar. camine por el sendero que lleva a las cuevas de los sabios, y a la mitad, detuve mi marcha. improvise un lecho y me quede mirando el pueblo. podía ver las casas vecinas a la mía, todas apagadas, todo quieto. como el campo de batalla de un ejercito vencido. la luna reinaba en el cielo, o al menos eso pareció. algunas nubes enfrentaban al viento y resistían su camino. algunas de ellas, parecían realmente marchar en dirección contraria al resto. llamo mi atención el curioso movimiento. no tarde mucho en darme cuenta de que no eran nubes. eran ellos. como los niños que juegan al calor de los veranos, las aves negras improvisaban un baile oculto en el cielo. estuvieron por un rato jugando, pude definir algunas parejas de seres alados que parecían perseguirse unos a otros. elevaban su vuelo, cortaban las nubes y luego volvían a aparecer como si fueran las manos de una tormenta viva. mientras los observaba, intentaba mediar entre los recuerdos de toda una vida a la intemperie de estos demonios, y la visión que ahora estaba presenciando. no podía creer que las criaturas que un día terminarían con todos nosotros, hoy estuviesen jugando como niños. el juego pareció terminar, y se formaron caprichosamente mientras empezaron a dirigirse hacia las colinas donde yo los espiaba. volví a temerles, me sentí totalmente expuesto, aunque no supe que me había delatado. su marcha fue directa y silenciosa. que es lo que los había alertado ? cual habría sido el motivo del fin de sus juegos? quizás ahora empezarían otro juego, el de cazar al intruso. seria yo una victima mas de las que siempre nos mantenían despiertos. el secreto de su juego, no podía revelarse, quizás todas las almas que se habían llevado, eran espectadores inesperados de su danza. elevaron nuevamente su vuelo antes de caer hacia mi, no bajaron todos, vi solo a dos de ellos, relamiendo sus bocas y preparando sus garras. intente golpearlos con una piedra que pude tomar del suelo, pero era sabia que seria inútil. el primero bajo a mi espalda y clavo sus garras en mis hombros, y ya no tuve mas brazos para defenderme. sentí la roca caer al suelo. el segundo bajo en frente mío, y antes de clavar sus dientes en mi pecho y hacer eterna mi noche, pude ver sus ojos. pude ver su rostro. su marcado rostro. realmente los viejos de las cuevas sabían cual era el secreto de las aves negras.

Infiernos Obsoletos

es raro como el mismo mundo te va aislando.
cantidades enormes de personas que te dicen "no estas aquí".
siempre supe que no era este el lugar indicado
y mis momentos nunca son "ahora"

otros valores me gobiernan y otros apetitos me mantienen vivo
no son mis alas las que me diferencian del resto
no son mis escamas ni mis ojos color noche
no es que la gente no me tema, simplemente, no me ve.
quisiera mostrarles la maldad de lo que soy capaz
las muertes que mis garras han dejado
el fuego eterno que viene de mi voz
pero
ellos simplemente me aseguran que yo no estoy allí
y es una ceguera tan sólida que cedo ante la compasión por su ignorancia
se dice que la fe mueve montañas, pero
algunas cegueras directamente las hacen desaparecer
hay mucha gente en las calles que ya no vive y no lo sabe
caminan rápidamente de un punto a otro y suponen que
su habilidad de movilizarse los hace vivo

he visto huesos cercarse en los infiernos, con mas vida que la que los aferra a ellos
seres que salpican luces, solo para atrapar insectos
se jactan de actividades propias de los buitres y hienas
suponen ser admirados por lo que llenan en sus mentes
por las formas de sus carnes

pero la vida pasa muy lejos de esos lugares
y la luz, debería salir para iluminar, no para atraer
paso cerca de una pareja
ni siquiera notan mi presencia
leo sus vidas
ella quedara embarazada pronto
el ya la engaño algunas veces
y lo seguirá haciendo
ella no sabe como decirle su condición
el no quiere saberlo
dentro de poco ella no le importara y dará todo por sentado
el no volverá hasta algunos años después
sin embargo
todo esto es también visible para ellos
pero ahí comienza su ceguera
no quieren verlo
montañas de dolor, negadas hasta desaparecer de su vista
pero tarde o temprano su camino los llevara a las puertas
y no podrán avanzar mas
y lo negado será visto
y deberán sumar la tristeza de haberlo sabido todo el tiempo
no hay castigo que salga de mi oscuro caudal que pueda ser peor

me acerco a un señor que no puede usar sus piernas
vende algunos artículos en la calle
hace gala de su impotencia, vende su desgracia
o mejor
reclama recompensas por no tener pies
todos creen que es su mayor castigo, y acceden a la limosna
compran los objetos que saben, no vivirán mucho
pero el hombre es invalido
algo deben hacer
sin embargo
no es eso lo que lo hace tan desgraciado
alejo a golpes a la única mujer que lo quiso
y mato a su capullo, antes de ver el sol
el fantasma de un niño sin piernas lo alejo de la luz
y hoy, el mismo fantasma lo atormenta
diciendo que todo fue una broma
y se culpa por ello
cada día
y ella ya no escucha sus lagrimas
daría cualquier cosa por arrastrarse
si ella estuviese al final del camino

cualquier infierno que pudiesen mis manos desatar en el
seria un alivio

veo una señora que alineo su vida a las biblias
y así dejo de recorrer caminos que la llamaban
y ahora sabe que
de todas formas
el cielo no tiene espacio para ella
porque su paraíso
sigue quedando al costado de esos caminos
pero ella ya no puede caminarlos
su tristeza vive en su rostro, pero
pasa los fines de semana en su corazón

un hombre de traje
cosechado frutos que nunca sembró
y ya no encuentra consuelo en lo que adquiere
y esta vacío y ocupado
y ya el amor no lo agita
y sus hijos ya le pesan

quizás una de las cosas que este mundo ha hecho
es dejar obsoleto al infierno
hoy nadie me ve
hoy nadie me cree
pero sospecho que en algún punto
desean que los venga a buscar
que los queme y los hiera
porque han sido mas eficientes que yo
en crear sus propios infiernos

esperan ansiosos que mis frías escamas los corten
solo para echar la culpa a alguien mas
no esta en mi
dar castigos esperados
no esta en mi
aliviar sus penas con mis llamas

si alguna vez se pueden comparar mis pensamientos con las esperanzas
voy a desear que algún día, este mundo cambie su rumbo
que vuelva a ser temido
que vuelva a ser la amenaza de mi visita, lo que los mantiene vivos
mientras tanto
me quedare en estas calles
viendo como ellos mismoshacen mi trabajo

El demonio Zaad

el demonio Zaad fue "sembrado" en el centro del mundo. se alimenta de rocas y tierra. sus dimensiones deben ser ya gigantescas. lleva miles de años comiendo su entorno y espacio que libera por su hambre, es ocupado por su forma, cada vez mas grotesca. es de un color enrojecido. como si estuviese hecho de sangre. antes de que el mundo acabe, el demonio Zaad moverá el piso de los hombres, se acercara finalmente a la superficie. devorara todo ser que se presente a su paso y no habrá invento del los hombres que pueda detener la vida del demonio. los hombres sabios saben que el mundo esta por terminar. la superficie del mundo ya no es un lugar seguro y el demonio esta a las puertas de derrumbar las paredes que hoy lo tienen prisionero. es cuestión de tiempo. cuando el demonio Zaad este listo. romperá la fina capa de su cascaron y comerá sus restos. y el universo tendrá un nuevo monarca. deberíamos sentirnos parte de estos ciclos que van mas allá de toda comprensión. somos el ultimo alimento del nuevo monarca del universo. somos los guardianes del huevo que lo protege. el cortejo de bienvenida a la vida y al cielo. no lo sabemos. pero seremos los primeros que vean a Zaad a los ojos. los mas afortunados, hasta podrán vivir algunos días antes de ser devorados por el.

Los héroes no tienen semilla

La ciudad ya se había rendido, todos los hombres del pueblo, habían sido encarcelados o ahorcados en las entradas. las mujeres que aun podían caminar, lo hacían lentamente por las calles, vigiladas por los soldados que aun buscaban en las casas restos de la abundancia de los vencidos. los niños no habían crecido, sino mas bien, habían perdido su niñez, habían sido arrebatados de la etapa de la vida dedicada a los juegos, eran niños que no reían ya. adultos vencidos encerrados en cuerpos que solo podían alojar debilidad. miraban con desprecio a los guerreros que habían entrado a su pueblo, a sus casas. la patrulla que buscaba en el ala derecha del pueblo, cerca de las capillas y los altares. procedía a juntarse en la casa de un funcionario del gobierno local. parecía una cómoda morada y además, una rápida leyenda había surgido en la cabeza de los guerreros, el funcionario debía tener en su hogar, riquezas escondidas a la mirada del pueblo. nadie había entrado aun, porque la casa había sido reclamada por Aldreo, el jefe de comando de las líneas de choque.
un hombre guerrero, el miedo había dejado varias guerras antes al soldado. y toda emoción que abandona un corazón, se sabe, solo deja un espacio vacío y frío. Aldreo no era valiente, simplemente no tenia miedo a nada. y eso lo mantenía vivo. antes de caer sobre una ciudad, Aldreo era quien preparaba las armas de sus soldados, hasta se encargaba de revisar los caballos, si el combate era montado. y una vez que se desataba el infierno de metales, Aldreo iba al frente, era la avanzada del fin, un grotesco desenlace para la vida de los soldados enemigos.
durante el ataque, Aldreo era la cara y la forma de la muerte. decían que se había criado en las filas enemigas. su padre había sido soldado, no tan valiente como afortunado, y en cada viaje que la guerra planeaba, Aldreo solo comenzó a extender la despedida de su padre. primero lo acompaño hasta la salida de su casa, otra vez, hasta la salida del pueblo, en la guerra de Aldir, fue hasta el pueblo vecino (y esclavo). y un día, simplemente, no dejo de acompañarlo. Aldreo caminaba ahora por las delgadas calles de la ciudad, había estado organizando a parte de sus hombres y comido algo de lo que la ciudad ofrecía involuntariamente a sus visitantes. el sol era lo mas directo de ese día, caía cruelmente casi sin gestar una sombra. a los pocos metros del grupo de hombres que esperaba, Aldreo escucha que una puerta, a sus espaldas, es abierta violentamente. quien quiera que saliera abriendo una puerta de esa forma, traía consigo una bienvenida poco amable. Aldreo dio media vuelta, antes de que sus hombres pudieran entender que sucedía. poso su mano en la espada, y lo que seria un movimiento tan normal como el de respirar, fue detenido por la visión de quien había salido al encuentro, por la espalda, de Aldreo.
no habrá tenido mas de 5 o 6 años, de aspecto serio y armado con una vara de casi su estatura, un niño corrió para atacar a Aldreo. los soldados sacaron sus armas, pero antes de mover sus pies, el niño ya estaba moviendo su improvisada arma sobre el cuerpo de Aldreo. quien aun no continuaba el desenvaine de su espada. la vara golpeo el rostro de Aldreo, el cuero curtido de su cara, recibió el golpe y le negó una marca. los soldados, ya cercanos, sabían que el niño moriría antes de que Aldreo tomara nuevamente aire.
tomo al niño por la mano, le quito el palo, y puso en su mano la espada. poco podía hacer un niño con la espada de Aldreo. los soldados aun no podían saber que debían hacer. Aldreo puso firme las manos del niño, que intentaba mantener erguida la espada. y guió sus pequeñas manos hasta el rostro de Aldreo. las manos del niño cobraron algo de voluntad y sumaron fuerza al movimiento. la espada dejo una marca leve en el rostro. la sangre oscura y espesa del gran guerrero dejo un rastro breve. Aldreo se agacho y miro fijamente al niño.
-Cual es tu nombre?
-Sufi
-Sufi, corre hacia la plaza, donde los otros niños, recuerda siempre lo que hoy le sucedió a tu padre y tu madre y tu pueblo. recuerda que Aldreo fue quien encendió las primeras llamas que quemaron tu casa y tu vida. recuerda que debes terminar el trabajo que esta espada comenzó hoy en mi rostro. tu eres el único que ha podido herirme y serás quien deba llevar esta herida hasta el corazón y la oscuridad.
Quito la espada del niño y con la vara dio un golpe en el muslo del pequeño, quien sin llorar, corrió hacia el centro del pueblo.

cuando Aldreo se reunió con sus hombres, uno de ellos le pregunto que había sido todo aquello.
-Estoy sembrando héroes, Peruel, ese niño no olvidara mis palabras
-Y no temes que algún día, realmente finalice su trabajo? y cumpla tus palabras?
-Espero sinceramente que lo haga! ese día aprenderá que los héroes no se siembran.
Los hombres de Aldreo supieron que la crueldad había ocupado el lugar del miedo en el corazón de Aldreo.

Ya vienen

ya vienen, ya entran a la ciudad los grandes reyes, los dueños del cielo

tanto tiempo clamamos por ellos y este es el momento

los veremos erguidos y orgullosos

los parientes mas divinos de nuestra sangre

las versiones de dios mas humanas

entraran con sus joyas y sus cabelleras perfumadas

y nos dirán las palabras sagradas que abren las puertas del cielo

y condenaran a nuestros enemigos a la sumisión eterna de los demonios bajos

ya vendrán los dioses a curar nuestras heridas y a llenar nuestros vacíos

florecerán los campos y nada faltara

y el tiempo se va a detener para que la alegría sea eterna

ahí vienen

puedo sentir su música y el metal

ya nos uniremos en una danza eterna de carne y divinidad

vienen con la verdad como bandera y la espada como consorte

y hundirán el acero en las filas enemigas de la luz

vienen con la palabra que separa la paja del trigo

limpias quedaran nuestras calles y praderas del pecado

ya puedo sentir el suelo vibrar ante su paso, la escolta interminable de Ángeles

ya puedo sentir que el mundo es un lugar mas luminoso

ya su luz esta apagando oscuridades

mira hijo, ya se acercan

ya puedes ver la nube que gesta su marcha

y puedes ver como nuestra gente sale a su encuentro

a recibir su verdad

a recibir las bendiciones que el todopoderoso ha enviado

muy pronto podrás ver a los ojoso la realidad de nuestra esencia

muy pronto, espera

ahí vienen, siente la música

siente su aroma

siente que el viento ha cambiado de rumbo

puedo sentir sus ojos que se posan en mi y en ti

puedo ver como su enorme forma se acerca a nuestra casa, a nuestra puerta

puedes sentirlo hijo?

ya están frente a nosotros

puedes sentirlos?

puedes ver como no es paz lo que su mirada siembra

puedes escapar a su verdad?

corre hijo, corre de la luz

no es otra que la muerte lo que el gran dios nos envía con ellos

puedes sentir el pulso firme de sus manos?

puedes sentir el frío hierro de sus espadas, cortar la carne?
corre hijo, no son Ángeles lo que nuestro dios ha enviado

Instantes eternos.

Los pájaros cantaron todos al mismo tiempo y por primera vez, la canción de la tierra estuvo completa. Las aguas del mundo se aquietaron y las estrellas pudieron ver el cielo reflejado. No hubo muerte ese instante y todos los animales supieron su verdadero nombre. El viento se transformo en caricia, la lluvia en delicadas lagrimas. Quien estaba durmiendo, despertó suavemente. Quien estaba despierto, abrió los ojos. Un aroma sutil se desplegó en toda la tierra. Los niños rieron sin motivo, los viejos, fueron niños de nuevo. Las mujeres se sintieron amadas, los hombres, necesitados. Todo, al cabo de un instante, todo tuvo sentido, y la muerte retrocedió un paso, y la vida floreció en el desierto. Por un instante, no hubo una sola enfermedad que no tuviera respuesta. El tiempo se detuvo, el motor callo su grito. Los débiles fueron fuertes, los fuertes fueron comprensivos. El que no sabia, supo, el que no quería, quiso. Quien no veía, pudo comprender, quien no escuchaba fue sensible a su entorno. La misma corriente de felicidad recorrió todos los seres del mundo, en un instante, un mismo mensaje, una misma sensación, por algunos segundos, todos fueron uno. La sensación fue tan intensa como breve, y se desvaneció, marcando nuevamente el contraste de las cosas. El mundo volvió a ser el mismo.

Los hombres se preguntaron que había sucedido, que había causado tremendo golpe, y que había hecho desaparecer aquella sensación de armonía.
Los sabios lo sabían. Sin embargo callaron. El hombre común volvería a vivir otra vez aquel paraíso. En los años por venir, cuando todos los hombres coincidan en un instante en no desear alguna cosa, Dios volvería a mostrarse tal cual es, y esta vez para siempre.

Dios es Mujer.

Los amantes reunían sus formas en una eterna danza. No conocía el espacio entre si, no conocían el silencio y pocas veces hablaban. Se habían encontrado en la oscuridad, y sin saber mucho de si, se fundieron por un largo tiempo, siguiendo la melodía que surgía de sus ojos. Ella era suave, delicada, fría y justa. El, rudo, de movimientos rectos, siempre buscando el placer de ella. Ella era la mañana, y la tarde. El era el mediodía y la madrugada. Ella callaba, el reía. Ella amaba, el no dejaba de besar su cuerpo. Ella era clara y sincera. El escondía secretos que le revelaría de a poco. Ella era alta, el era fuerte. Ella era paciente y el podía crear el tiempo. Ella era el aroma de la lluvia, el trueno y el viento. Ella el agua, el la tierra. Ella era el sol, el la tierra. La danza los fue uniendo, la danza fue confundiéndolos, no dejaron de mirarse los ojos y juraron sin hablar que todo el tiempo se agotaría mil veces antes de que alguno sintiera cansancio. Pudieron sentir que penetraban en sus cuerpos, que ya no los alojaba mas su forma, sino la otra. Ella pudo sentirse fuerte y enrojecida. El sintió la calma y la mañana. Si hubiese existido alguien mas allí, no podría haberlos distinguidos. Cada una de sus células, cambiaba de lugar, sus pieles se cubrían entre si. Sus bocas ya no sabían que besaban. Ella quiso abrazar eternamente a su amado y a todo su cuerpo. El quiso conquistarla y sentir que ella era suya. Su amor fue tan profundo, que todo su ser se mezclo y hasta sus células mas profundas se confundieron sin saber de quien eran parte ya. Mientras los amantes siguen unidos, sus cuerpos y todo lo que los forma, sigue buscando su origen. Eternamente.
No somos otra cosa que células, buscando nuestro padre. Buscando nuestra madre.

El viento no es otra cosa que su huella

Viajamos en las nubes mas altas, el canto de los soldados era bastante fuerte y no podía dejar de pensar que desde abajo nos escucharían. El capitán de nuestro grupo, constantemente repetía el valor y el coraje que necesitaríamos para poder morir en esta batalla. No habría victoria sin muerte, no habría cielo después de este. Morir en esta guerra, seria ganarse la Nada Eterna. El vacío destinado a alojar las almas que caen desde los cielos y desde los mismos infiernos. Las canciones parecían venir de un grupo de guerreros mas altos que yo, y de aspecto mas feroz. Realmente parecía que se habían preparado para lo que vendría. Nuestro grupo, formado por quienes recién habían muerto, parecía niños recién salidos de sus casas al lado de aquellos hombres, hombres? Bueno, aquellos seres que viajarían con nosotros a la muerte, a la muerte? No sabia donde iba realmente. No había podido ver mucho del cielo en si, y apenas llegue, ni siquiera pude vivir las luces del túnel, ni seres queridos vinieron a recibirme. Lo mío fue morir, y marchar al mismo tiempo, hacia otra muerte. Me cuesta mucho no pensar que estos hombres, son en si, hombres, o, si son habitantes del cielo, les podría llamar Ángeles, aunque, no solo su carencia de alas, hace que no se parezcan en nada a la idea que en tierra se tiene de ellos. Son feroces, rudos, bien formados y pareciera que solo se comunican gritando. Quizás haya llegado en mal momento al cielo. Lo cierto es que, apenas percibí la sensación de despertar de mi muerte, uno de estos hombres, me recibió en sus brazos, miro un poco mi cuerpo, y grito a otro hombre a su lado “ estera ameri obel dasti” y me señalo un sendero que se abría a su espalda. Debe haber entendido mi expresión de absoluta desconcertacion, puesto que, mientras me iba, me toco la espalda, y me dijo “ estamos en guerra, necesitamos tu ayuda”.
Minutos después, ya estaba al tanto de la situación y viajando junto con mi capitán, en una de las nubes grises, hacia nuestro destino. Íbamos a luchar contra nuestro eterno enemigo, la ultima batalla, por un momento pensé que destino correrían quienes en la tierra no habían muerto. Pensé en Marcela que había quedado cuidando a Paulita cuando morí. Que pasaría con ellas? Nadie me dijo nada sobe la suerte de la tierra si perdíamos. Me pregunte si las ciudades que cruzábamos, no escucharían el rugir de nuestro ejercito, y recordé que estaba lloviendo cuando morí. Cuando llueve, nadie mira al cielo, todos van apurados y nadie presta un segundo de atención a lo que pasa en las alturas. Los Ángeles se cuidarían de mantenerse ocultos a los hombres mientras atravesaban las grandes urbes. Después supe que en realidad, no pasábamos por encima de las ciudades. Llegamos luego de un rato, a donde el sonido de pelea era mas fuerte. Nos detuvimos detrás de una espesa niebla, y Aldanel, nuestro capitán, nos dijo que, pasando esa masa gris, habría una bajada de unos 100 metros, y al terminar el barranco, encontraríamos el medio de la batalla. Nos ordeno que no sintiéramos miedo, aunque supo que lo tendríamos. Dijo que, si mientras bajábamos el barranco corriendo, algo nos detenía el paso, que pensáramos en los seres que habíamos dejado en la tierra, y que eso nos haría mover los pies. “Si no quieren que ellos mueran en esta misma batalla, ganémosla de una vez por todas, el enemigo es débil!” ajustamos los cascos y escudos. Golpeamos las espadas entre nosotros, y Aldanel grito una frase que, supusimos, auguraba una victoria para nuestro ejercito. “ Madala trenmi alube! ¡ ¡ “ repetimos las mismas palabras y empezamos a sentir un calor en nuestro corazón, el deseo de terminar con aquella absurda sensación de desconcierto. Tomamos aire, formamos una larga fila y Aldanel nos arrastro a cruzar la niebla y correr, cuesta abajo, al enemigo. “Brutiel Amal”
Todo fue mas confusión al empezar a correr. El descenso del terreno hacia que aceleráramos nuestro paso. Casi caíamos al suelo. Algunos se frenaron y fueron aplastados por quienes venían detrás. Apure mi paso y toque con mi escudo al hombre que corría delante de mi. Pensé en Marcela, y en Paulita, el solo hecho de imaginarme a ellas bajando por este barranco, hizo crecer en mi una valentía que no había sentido nunca en la tierra. No. No dejaría que los demonios ganasen esta guerra. Moriría una segunda y unas mil veces mas, pero no dejaría que Paulita sea devorada por aquellas criaturas. Pude verlos, enormes guerreros de color azul, desgastado. Eran igualmente rudos y no se parecían en nada a la idea de los demonios en la tierra. Seguí corriendo y escuche que el hombre que seguía detrás de mi, junto valor con un improvisado grito de guerra “por mis hijos, por mis padres, por todos los que ya han muerto! ¡ ¡ ¡ “ seguí su ejemplo, y pensé que podría gritar para que el coraje naciera en mi, ya faltaban algunos metros para chocar contra los hombres de azul que comenzaban a esperarnos. Lo único que pude gritar antes de tomar la bocanada final de aire, fue “ mueran malditos demonios, vuelvan al infierno!” El hombre de azul oscuro que hundió su espada en mi estomago escucho mi grito de guerra, y mientras sacaba su arma de mi, susurro en mi oído “volver al infierno? De donde crees que vienes?”

Mientras esperaba al sol, la luna me contó secretos de mí

Ven a ver. Mírame de nuevo a través de mis ojos, no soy el mismo desde que quebraste mis quietudes. Fértil tierra de sueños sembraste mil vidas y mil mañanas, y crecieron y me llene de flores que tienen tu aroma. Dulce hada que recorres mis parajes desiertos cambiándolos por amplios parques, extraños para la oscuridad reinante en mi interior.
El amanecer eterno viene de tus ojos, quisiera quedarme a verte surgir de mi noche y de tu noche. Un día pleno, de luz, de brisa fresca. Un día que nos inunde en amor. Un día lleno de cosas buenas y cosas nuevas que acaricie nuestras almas golpeadas, heridas, cansadas.
Esperanza de tiempos amables, de risas disparadas y de miradas que aprenden nuevos lenguajes. Es poco y humilde el corazón que te ofrezco. Magro trono quizás para tal reina, aunque juro que desde que te ha visto, solo salen de el, dulces melodías que invaden por mis venas mi silencioso cuerpo. Hay fiesta en mí desde entonces. Alegrías extrañas me visitan y admiran la obra de tu paso. Como un árbol viejo que junta toda su savia para apostar un retoño al invierno. Surgen de mí, ríos de sueños, de besos, de días y de canciones.
Y el tiempo, soberano de innumerables vidas, al ver los milagros que tu presencia labro en mi, pidió quedarse hasta que vuelvas, para ver la majestad y la magia que tus ojos inspiran y regalan. No será el tiempo lo que me separe de vos. El tiempo esta conmigo, acompañándome a esperarte.
Y la distancia, que hoy pertenece a lo que nos separa, cede terreno a este amor. Sabe que no hay pájaro más rápido que el de los besos de tu boca. No será la distancia la que nos separe, nunca estuve más lejos de vos que de mi mismo. Estoy ahí, y estas en mi.Aquí esperare, humilde guardián del tesoro mas preciado, a que vuelvas a pasar por mí. Y te quedes a descansar en mis hombros y confíes tus noches a mis brazos y tus sueños a mi vida. El tiempo esta conmigo, la distancia se sabe derrotada. Y mi corazón viaja constantemente a latir en tu pecho. Aquí esperare.

una extraordinaria e invencible fe en nada

Habíamos encontrado al ser alado en el costado izquierdo de la montaña Adril. Primero pensamos que era una de las grandes águilas que habíamos visto cruzar la hilera de montañas de la derecha del cordón. Había caído estrepitosamente y dejado una buena marca en la rígida nieve, piso natural de esas alturas. Se encontraba malherido pero conciente, y a pesar de su apariencia, se mostró mas sorprendido que nosotros, del encuentro. Un ser, aparentemente alto, ojos oscuros pero de tez blanca. Unas ropas grises cubrían parte de su cuerpo, y otra parte, se erguía de su espalda, y era lo que mas atención quitaba a nuestras miradas. Alas. No estaban formadas por plumas, pero definitivamente eran alas. Y dadas las circunstancias, solo podría haber caído del cielo. Un ser alado, caído del cielo. Ensayamos algunas frases, en distintos idiomas, inclusive nuestro guía, quien había hablado muy poco hasta ahora, pronuncio largas frases de bienvenida, supongo, en tibetano. Probamos en ingles, francés y un poco de español. Pero el ser alado no mostró ningún signo de comprensión, ni de incomprensión. Bebió algo de agua y trato de reincorporarse. Bietl y yo le tomamos los brazos y pudo finalmente salir del hoyo que había causado su caída. Efectivamente era un ser alto. Lentamente comenzó a desplegar sus alas, lo que hizo que retrocediéramos un poco. Llegaron a su máxima extensión, calcule unos 5 metros aproximadamente entra las 2. Flexiono sus piernas y se preparo a tomar vuelo. En el momento donde todos esperábamos que se elevara, se dio vuelta, nos miro condescendientemente, debemos haberle parecido un grupo de bestias asustadas. Abrió su boca y su vos sonó extrañamente clara, teniendo en cuenta el viento que nos castigaba a esa hora. “No provoquen la ira de Dios, Ella los hará caer desde cualquier altura”

vienes o vuelves?

Quizás hayamos pasado por las mismas cosas en la vida, por ahí el dolor no improviso mucho en nuestras líneas y sufrimos por las mismas heridas. Quizás los caminos que hemos recorridos, llenos de accidentes, nos hayan llevado de manera imprevista al mismo lugar y al mismo tiempo. No podría entender los enredos de esta historia previa a verte. Pero si puedo decir que verte fue abrir mis ojos. Hoy se que si te extraño es porque me falta la guía y el camino. Hoy se que no puedo llegar a ningún lado sin tu mano y sin tu voz. Perdido en mitad de la vida, sin saber hacia donde es la salida. No me alejare mucho entre las nieblas, por miedo a que regreses a buscarme, no quiero perderme dos veces buscándote. El tiempo arrastrara sus pasos mientras te ausentes. Y la vida cerrara sus ventanas cuando pase frente a mi, no podré ver que me espera en los días que aun no nacen, aunque estoy seguro que serán días incompletos, días de 50 horas, semanas de mil días, una vida llena de tiempo vacío. La oscuridad más continua que pueda resistir.

últimos segundos

Abrió nuevamente los ojos, un día más. Los primeros pensamientos lo llevaron a los últimos días, el viaje en el tiempo era hacia el futuro en los enamorados, y hacia el pasado para los infelices. Solo pocos segundos le permitieron ponerse al día con su situación. Recordó aunque no quiso hacerlo, repaso sus episodios más dolorosos sin poder detenerlos. En su mente las escenas concentraban lo peor de sus días. Todo el descontento hacia sus padres, que no le hicieron faltar nada, excepto el amor.
Pensó en que cambiaria todos sus juguetes por un par de frases cariñosas de su padre. Pensó en todos los intentos de lograr la felicidad del amor eterno, y sufrió. Sus palabras más dolorosas, escupidas en los lugares más fértiles. Las acciones más inoportunas, perfectamente registradas en el momento menos planeado. Y las interminables lágrimas vertidas por seres que no merecían el más mínimo gesto. El sentimiento de que poco es lo que pudo ofrecer y pocas las personas que se acercaron a verlo. La constante y familiar sensación de no pertenecer a ningún lado. Y luego, el pobre ensayo de ser padre y sus constantes equivocaciones. Absorbido por la impotencia que nos da el pasado, vio cometer los mismos errores que su padre, con sus hijos. Y vio a estos, incomprendidos como el, desear cambiar juguetes por caricias. En su mente, y como acto final, llego el momento de los recuerdos de Giselle. Su alegre aparición en su vida, y el, comenzar a arruinar una tras otras las calidas mañanas que los vieron amanecer a veces juntos. La vio llorar en su cama, y fuera de ella, pudo sentir el corazón de ella, iba muriendo en esperanzas que no se cumplirían nunca. Pudo sentir su hastío y desilusión. Y pudo sentir la liberación que Giselle sintió al dejarlo. Sabía que ella era ahora feliz. Llego a la conclusión de que todas las personas pudieron ser felices en cuanto lo dejaron. Llevándose de el, los recuerdos mas sombríos de sus vidas. No era otro que un coleccionista de penas. Propias y causadas por el. Se sintió vació. Sintió que estaba tan solo en el mundo que, nadie, ni siquiera sus hijos, extrañarían su, si es que se podría decir, presencia. Su mente suspiraba ideas y conclusiones sobre el constante desvío hacia la infelicidad que había sido toda su vida. Las montañas de soledad, nunca habían mostrado su paso secreto y tampoco habían ofrecido compañía a su anfitrión. Tuvo la necesidad de terminar con todo. Tuvo el impulso de acabar con todo ese montón de dolor que le atormentaba más allá de la sensación de tiempo. Como pocas veces se levanto del sofá que era ahora su dormitorio. Su mano busco en la parte superior del mueble del comedor, y encontró el viejo revolver heredado de su padre. Siempre lo dejaba cargado, por si algún día lo necesitaba. Hoy era ese día. Su boca se acomodo, una vez mas, al caño negro, punto de partida de su interminable viaje. Pensó una vez mas en su padre, en sus hijos, en Giselle y al ultimo, siempre al ultimo, pensó en el. Quienes vendrían a verle una vez muerto. Nadie. No tuvo que pensar en disparar, todo el universo hizo fuerza para empujar el plomo. Luego la nada, el silencio, por fin, el no pensamiento. Espero ver algún cambio, pero nada apareció. Perdió sus sentidos, pero gano percepción. Empezó a sentir como si volviese a tomar forma, peso. Y le gano el cansancio. Volvió a querer dormir y apenas creyó cerrar sus invisibles ojos, tuvo la necesidad de mirar y vio. Abrió nuevamente los ojos, un día más. Los primeros pensamientos lo llevaron a los últimos días, el viaje en el tiempo era hacia el futuro en los enamorados, y hacia el pasado para los infelices.

Una vez más, vivió sus últimos segundos en vida.
De todos los poderes con los que fue cubierto el diablo, es la ironía, lo que más lastima a las almas condenadas. El infierno infinito parece interminable...

hoy es peor

hoy es un mal día
hoy tranquilamente puedo decir que el amor no es infinito
llega justo hasta donde empiezo
el amor eterno esta a la salida de mi vida
hoy debo verte salir de mi, para que seas feliz
un envase vacío y cansado

hoy quisiera que apagaran las luces los que las ven
y sientan la oscuridad que vivo
el dolor casi ni aparece
solo me dice "estoy aquí"
pero ya no duele el abandono
ya la soledad curtió mi piel

a veces pienso que el universo me observa
y al momento de verme feliz
trabaja sus hilos para volverme al camino
hoy le doy la razón al destino
no he de pelear mas
no es la felicidad algo que pueda vivir mucho tiempo

solo basta alegrarme por la luz que encuentro
para que alguna sombra se me acerque a oscurecerla
el karma se esconde a metros de mis sentimientos
y cuando estos afloran
sale a cobrar sus deudas


sabré que me haces feliz
porque tendrás que irte
quieras o no
el universo me observa

hoy dejo el abismo celeste
hasta que se abra nuevamente en mi
y pueda caer, interminablemente
y reírme y ser feliz
hoy comienzo a llorar lo feliz que fui
y pensar que todo vuelve a mi normalidad

hoy dejo de caminar
hoy dejo de esperar
hoy ni siquiera tengo fuerzas de sentir tu ausencia
que pase el destino sobre mi
o que me ignore la felicidad
hoy soy heridas abiertas
que ni siquiera sangran

voy a dejar en vos
y a tu cuidado
mis últimos deseos de felicidad
puesto que se que si no están en vos
no serán nunca verdad

y espero verte volver con ellos
y vivir los sueños de nuestros mundos
y que la distancia nos envidie
y que el tiempo tema de nosotros

si algo de vida queda en mi hoy
lo guiare a tus pensamientos
para que sepas de mi existencia
para que sepas que estoy

se feliz y búscame
creo poder esperarte

las luces de anoche

Sentía esas burbujas en las venas, sentía la música que lo invitaba a irse, irse de si mismo, estar y partir, gritar y reír. Las luces del lugar no hacían otra cosa que oscurecerlo todo. "aquí todo te incita a perderte, un montón de gente sola, que se agrupa esperando rescates simultáneos de sus vidas" pensó. Rió, pero sabiendo que estaba ahí también.
"hoy seré el viento que rompa tus anclas, hoy te llevare lejos de vos, y me disfrazare de salida" apuro el vaso, a la velocidad que bebía el vodka, se tornaba mas seco, mas amigable, pronto ya no seria mas un árbol, pronto podría salir a buscar alguna vida para colorear. Reconoció algunas caras que había saludado antes, reconoció algunos cuerpos que había quemado. Se imagino un ritual de seres que no creen en nada. Un sacrificio con el fin de agradar a si mismos. Una vidriera de artículos gratis y se pregunto cuando fue que decidió ser parte de eso. Pensó que si volviera luego de años sin asistir, todo seguiría igual, las mismas caras, los mismos cuerpos, y sin embargo, también tenía la sensación de no querer perder un segundo de esa aburrida película, que tanto le atraía. Decidió que era el momento de cambiar la trama y se preparo a salir a escena. Miro hacia los costados, solo por si algo le atraía más que la muchedumbre que bailaba. Nada. Nada que prometa un escape, nada que parezca nuevo, nada que parezca bueno. Allí arriba quizás, una cabellera rubia, extendida sobre una espalda descubierta que finalizaba en dos piernas demasiado largas para un solo beso. El movimiento que sugirieron sus pensamientos viajo a velocidad invisible hasta ella, quien sintió, de dos o tres formas, que alguien había puesto sus ojos allí. Con un movimiento descortés pero delicado de cadera, devolvió el saludo, invitando a esos ojos, y todas las intenciones que los rodeaban, a unírsele en un baile que, sin respetar la música, se alineaba con sus más profundos deseos. Acepto. Beso el último sorbo de vodka del vaso, lo dejo sobre la barra y elevándose, libero el lugar para dirigirse a desprender del suelo a la bella mujer. Hablaron con sus manos, ordenaron sus cuerpos para crear una danza nueva, un baile que iba mas allá de la música, un baile visual que erizaba algunas pieles e incendiaba sus mentes. Envidia de todos los que estaban allí, supieron que esas almas habían despegado, el ritual había tenido éxito. Pronto desaparecerían, fugazmente, para concretar lo que sus cuerpos ahora invitaban. Antes del delicado movimiento que confirmaba la salida, no querían dejar el lugar sin saber como se llamaban los cuerpos que pronto unirían. "yo soy carla" dijo la rubia. Ya sabía que nombre gritaría en el clímax del próximo baile. Y le dio su nombre, para que también lo susurre entre los besos por venir: "yo soy ana"

aun hoy quisiera hablar con vos


pequeño duende de pies descalzos
que camina por las espinas que sembró mi pasado
no te lastimes
no te metas en mi bosque
ni siquiera yo me he animado a caminar por aquellos oscuros senderos
ni siquiera me he animado a combatir las malezas que allí reinan

y las partes
que rodean nuestra luz,
hoy oscurecen y nublan la tan ansiada claridad
la tranquilada que emanamos del otro se ve cegada
las alturas que pretenden no las alcanzare

y por encima de sus pretensiones
te elevas
y por encima de sus palabras
callas tus lagrimas

no es así el amor que quiero
no así el amor que necesitas

y algunas noches van pasando y vos no estas
y algunas estrellas pasan sin que las veas,
ocupada estarás
surcando caminos nuevos que te lleven a mi

y la luna, pregunta por vos
y la tierra no siente tus pies

y aun
con interminables muros de blanco pasado
que interfieren en nuestras manos
seguís luchando para derribarlos
con solo una sonrisa como toda arma

encerrado en mi castillo
te veo queriendo entrar
si tuviera las llaves
si tuviera las fuerzas

no hay hoy entre nosotros
clavos mas grandes
que lo que las voces clavan
en nuestros ojos
para que no veamos
lo que tanto nos llama


de vuelta trato de alejarte
de nuevo quiero que te vayas
veo el dolor rondándome
veo las lagrimas que siembro en tus ojos

pero no quiero tu ausencia
pero no quiero tu silencio
y no se como estar bien
sin ser yo y quien fui

miles de ríos que me surcan y corren en el mismo sentido
y terminan en el mismo mar
te ahogan y te llevan
y mis manos
mojadas
una y otra vez
te quitan del agua
y se sumergen mi mente

y ahí estas de nuevo
pequeña victima de mi avasallante espacio

una hoja en el viento de mi dolor

una delicada luz en la reinante oscuridad
fruto de otra ausencia
mas grande
mas llena

pequeño ser que deje acercarse
ahora, atrapado
solo sentirás dolor

el amor que lo rodea engaña
el amor que te atrae es nacido de fuego de algunas lagrimas

quisiera que mi suelo, fuera fértil a tus pies
quisiera que puedas aferrarte a mi espalda
y llevarte y que me lleves

pero mi suelo no es tierra para raíces
y mis raíces aprendieron a caminar

y solo quieren estar en otro lado
que no sea este que alguna vez fue

quizás en algún momento
seamos otros
quizás no seamos quienes fuimos
y peleemos por ser nuevos
y juntemos nuestras manos
contra quienes nos atan

quizás tengamos la chance
de dar nuestra opinión de la vida
y podamos improvisar un destino
que nos llene de alegría en las mañanas
y besos en las noches

roguemos para que el tiemposea generoso en nuestro amor

juro haber bebido

lenta la ciudad recorre mis pies
fantasmas que nadie teme
caminan mis venas la sangre de ayer
el mundo se vuelve triste al conocer un rincón amado
el sol sale solo para que no lo veas
la oscuridad inunda a aquel que quemo sus alas
no hay nadie viendo lo que yo busco, y nadie jamás lo ha encontrado
no dejaremos de buscar lo que nadie ha tenido
no somos otra cosa que aire buscando forma
dichoso aquel que alguna ve encuentre su huella
dichoso aquel que deje de buscar porque lo ha encontradoconocerá lo cruel de la felicidad que no se tiene

mala noche (por suerte paso hace rato)

hoy es una mala noche, hoy podrían venir a cerrar el mundo y yo aplaudiría, mala noche, ni siquiera quiero mirar hacia abajo, pero se que estoy sangrando, ya puedo empezar a oler el aroma de mis heridas, siempre abiertas. cuando el dolor se hace compañero, avisa momentos antes de aparecer. hoy hay fantasmas de fantasmas dándome vueltas, solo vienen a recordar que la felicidad es algo que ya me paso. hoy creo que no conseguiría quien tape mis tumbas, y ahí, con la noche como único refugio, sabría esperar a que la muerte me convide. hoy estoy parado al lado de una extensa ruta, sin nadie que me lleve a ningún lado, y veo personas partir, y me veo volver sin haber llegado nunca. hoy el olvido no se acuerda de mi, a veces lo hace, pero no hoy, hoy estará con las personas que me hicieron tanto bien y me dejaron tanto mal. si supiera que el sol traería alguna mejora, cambiar el tiempo no seria tan imposible, pero se que estas sombras no se van con la luz, no es la luz las que las ata a mi. mala noche, mala sangre que no se hace cicatriz nunca. malas manos que no muestran las piedras arrojadas, desearía ser mas ordenado, al menos para poder sufrir dolores de a uno por vez. desearía saber quien saca estas lagrimas, quien, desde donde sea que este, envía mensajes del pasado, que mis ojos me comentan sangrando en su forma. estoy un poco cansado de toooodo el significado de la vida, estoy harto de las formulas de felicidad, estoy bastante cansado de ver que todo el mundo ya sabe el chiste. y yo llegue tarde para la explicación. mis vidas pasadas poco ayudan ahora, al menos para aclarar mi presente, pero hacerlas semilla de hoy, no me sirve de mucho. hoy es un mal día, una mala noche, una mala vida y una eterna espera de que mis nudos finalmente se desaten o se cierren. sigo esperando.

Mil Secretos que los Ángeles me contaron de vos.

en el cielo hay constantes juegos. los Ángeles cuidan y guían a las blancas almas que no han pisado tierra alguna. en los parques que forman el paraíso, hay una plaza central formada por grandes árboles. El Creador nombre a todos ellos con nombres de las cosas que nunca cambian y están fuera del alcance de los hombres. así, en el centro de la plaza, se encuentran 4 árboles llamados por el Señor como "vida" "tiempo" "muerte" "olvido". de tanto en tanto, los Ángeles llevan a las almas a jugar a estos parques. arman una gran ronda, intercalándose un alma, un ángel, un alma. Por disposición Divina, las almas tiene prohibido mirar los ojos de otras almas. ni siquiera en los juegos pueden hacerlo, deben siempre dirigir su mirada a otros Ángeles, para aspirar a ser algun dia dignos habitantes del cielo. cuando la ronda pasa entre estos 4 árboles, el espacio se reduce y las almas casi se rozan entre ellas al pasar. a pesar del mandato divino de no mirarse, a veces, me contaron los Ángeles, algunas almas levantan su mirada y se posan en los ojos del alma que camina frente. la mirada de ambos seres, queda grabada a fuego, si las almas tuvieran corazón, allí quedaría grabado el recuerdo de ese instante. luego de ese eterno momento, las almas bajan la mirada, vuelven en si y siguen la ronda. los Ángeles desconocen el motivo de este desacato, aparentemente solo algunas almas proceden de esta extraña manera. comprendí que el Creador todo lo sabe y hasta inclusive esta aparente falta, es conocida por El. Y entendi porque los Ángeles no podían explicarla. hace poco, fundido en un abrazo que pareció eterno, mi alma recordó una mirada. nuestros corazones se hicieron caricias a través del pecho. supe que había estado frente a frente a esos ojos antes, entre la vida y la muerte, el tiempo y el olvido, y para mi, fue el paraíso. comencé a tener mis secretos al resguardo de los Ángeles que prometieron volver.