miércoles, 14 de noviembre de 2007

Refugios oscuros

OK, ahí vamos de nuevo, esta noche debería traer nuevas luces, nuevos lugares, nuevas voces. Ahí vamos, tenemos todo lo que alguna vez se nos pidió. Llevamos una lista de cosas para besar. Toco algunas puertas y algunas ventanas, y todos están dispuestos a amarnos. Hay lugares oscuros y otros sin luz. Hay colores rojos y verdes, pero no hay amarillos. La música debo haberla escuchado en algún lado, sugiere mas y mas besos y el tiempo necesario para amarse completamente. Amar a una persona simplemente en su presente, no sirve de mucho. Uno debe aprender a amarla en el tiempo, amar su pasado y amarla por su futuro. El tiempo pinta en los amantes cicatrices y esperanzas y uno debe estar atento a leer los cuerpos. Un sitio verde, pareces angostas y amables. Escucho voces que reiteradamente solo expresan su placer sin decir nada. Mis manos son mis ojos, mis besos me presentan y dicen que quiero. Y otros besos se presentan y exigen atención. Hay manos que miran. Hay piernas que me llevan a lugares desconocidos ya transitados. El amor es paralelo al suelo. Pero hay gente de pie que espera un paseo. Hay cabellos que acarician. Los músculos acercan, separan, acerca. El exacto tempo de más de dos cuerpos. La combinación exquisita entre instinto y paciencia. Recibir y compartir. Compartir y dar y darse. En mi mente los pensamientos ya no hablan, solo escuchan a cada parte de mi cuerpo que tiene propia voluntad. El mensaje mas claro de los amantes es expresar su vacío. Y aquí estamos siendo pasajeros del tiempo. Y amo el pasado y amo por el futuro y siento amor en todos los días de mi vida, pasados y por venir. Soy amado por todos mis errores y recompensado por todos mis éxitos. Incluso, el beso más puntual, es premiado con más besos, y las caricias leen mis cortes y mis esperanzas. Todo lo que esta a mi alcance es alcanzado. Todo lo que se me pide, se torna ajeno. Escalón a escalón, vamos subiendo por los pasillos del placer. La culminación de todo acto es demorada en pos de disfrutar el avance. Posponer la alegría. La expansión. Somos, lentamente, uno solo, todos al mismo tiempo, pasado, presente y futuro, cicatrices y esperanzas, rojos y verdes, besos y caricias, leemos, amamos, pedimos y damos. Centramos todo nuestro ser en una sola sensación. La cima. Tensamos nuestros cuerpos. Dejamos que pase el temblor. Somos un río luego de una cascada, tranquilo, sereno, claro. Vamos volviendo. Volvemos a sentir nuestros cuerpos y los tomamos nuevamente. Debemos volver a subir. Al final de la noche estaré mas solo que al principio. Pero habré viajado junto a otros amantes. El escape de la mente de la realidad puede ser además, glorioso. Y mañana volveremos a no vernos.

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